A pocos metros del Museo del Louvre, se encuentra una joya escondida para los amantes del vino: las Cavas del Louvre. Ubicado en el antiguo hotel particulier de, nada más y nada menos, que el sommelier de Louis XV, este museo es un laberinto hacia una experiencia multi-sensorial.

Museo interactivo, bar de degustación, exposición de arte y atelier de enología, Les Caves du Louvre ofrece opciones para todos los gustos e idiomas. La visita consiste en experimentar, con todos los sentidos, los pasos de una degustación.

El primer paso es la experiencia olfativa en la que hay que adivinar las notas de cata que componen los distintos vinos. Luego, se experimentan con la boca notas de sabor contenidas en goteros. Más adelante, con la ayuda de un enólogo, podés fabricar tu propio vino y hasta crear una etiqueta personalizada. En el siguiente paso, se ve el proceso de embotellado y las etiquetas de las distintas regiones vitivinícolas de Francia.

Por último, en el bar de vinos, toca la degustación verdadera, con distintas variedades de tintos según la región de Francia.

¿Nuestro recomendado? Côtes de Rousillon, una cosecha de 2012 que contiene cepas de Syrah y Garnacha.
Tip: la visita puede hacerse de forma gratuita reservando un turno desde la pagina de Les Caves du Louvre. La degustación y la creación del propio vino se pagan aparte.