Desde hace años, Tequila Club es el punto de encuentro indiscutible de la noche del jet set porteño, y los admitidos, pasan por la furtiva selección de Javier Calzón, más conocido como Gallego.

Amado y odiado al mismo tiempo, sabe muy bien que todos quieren ganarse su simpatía para tener acceso directo al boliche VIP. Consciente de lo que genera en el imaginario colectivo, accedió a charlar con Sauvage Mag para derribar los mitos que hay a su alrededor.

Hombre de familia, casado, tiene dos hijos y dos hijastros, y es dueño de una colección de anécdotas e historias dignas de un libro, que ya le han propuesto escribir. Maneja la puerta de Tequila hace quince años, y asegura que hay gente capaz de cualquier cosa con tal de entrar.

SM -¿Cuál es el criterio de selección en la puerta?
G: –En primer lugar las membresías. Tienen prioridad aquellos que vienen siempre. Un poco miramos el estilo, la onda para entrar. No hay una cuestión de “esta no pasa porque es gordita”, o “esta no me gusta porque es alta”. Nada que ver, no pasa ni por ahí, ni por la ropa, porque de hecho, si vienen temprano pasan. El principal secreto para franquear la puerta es ir temprano.
Muchas veces, dejamos entrar a extranjeros para que conozcan el lugar. Y por más que venga un grupo de diez brasileros, de esos que te sacan la tarjeta Centurión Black y te dicen “cobrame lo que quieras”, al ser un montón, no los dejamos pasar. Porque la meta del lugar no es la plata, es que la gente se sienta cómoda, que se divierta. Creo que esa es la magia que hace que funcione el lugar.

-SM: Existe una creencia popular de que a Tequila solo pasan las más lindas, las que parecen modelos, y las menos agraciadas tienen menos suerte en la puerta. ¿Qué pensás de esto?

G-Yo quiero hacerles cambiar este pensamiento, el primer filtro lo hacen los de seguridad. Me ha pasado que amigas de las hijas de mi mujer, me digan yo a Tequila no voy porque soy muy gordita, y eso me parte el alma porque realmente no es así. Me pone mal cuando las escucho decir cosas como “¿tan fea soy?”, ahí voy directamente a hablar yo porque no quiero que se lleven esa impresión. Es cierto que en algún momento fue así, pero hoy en día la onda es otra.

Es difícil hacerle entender a un grupo de diez chicas que llegan a las tres de la mañana, teniendo el lugar re lleno, que solo las dos que vienen siempre van a pasar. Y no es de mala onda, pero a veces no puedo hacer nada. Generalmente a los que no dejo pasar los invito a que venganal día siguiente para que vean que no es una cuestión personal.

 SM: ¿Qué hace que Tequila sea el boliche mas exclusivo de Buenos Aires desde hace años?
-G: La gente elige tequila porque ahí no hay peleas, no hay drogas, no hay dealers que vendan falopa, es un ambiente sano, la gente se conoce, son amigos. Tratamos de inculcar el ambiente de amistad, y además la gente se siente cuidada. Nosotros conocemos a la gente que viene, y siempre estamos atentos a cómo salen. Yo me fijo que no se vayan manejando borrachos, me tomo la molestia de pedirles un taxi. Pueden dejar el auto acá y buscarlo al día siguiente. No nos gustaría enterarnos que alguien salió de TQ y le pasó algo, si puedo evitarlo lo voy a hacer.

-SM: Voy a Tq de toda la vida, y en la puerta vi de todo. Alguna vez escuché comentarios como “soy la hija de” y que sea una línea directa para pasar.
-G: Eso es un mito, no interesa y te voy a explicar porqué: el hijo de mi mujer, Bruno, juega en el SIC, si él no viene a un horario se queda afuera. Acá no hay apellidos, hemos dejado afuera gente súper importante por no tener lugar o porque vienen a cualquier hora. El otro día vino el hijo de un importante empresario de renombre a las cinco de la mañana un jueves y no lo dejé pasar.

-SM: ¿De qué es capaz la gente con tal de ser admitidos en la puerta?
-G: De todo. Lo que te puedas imaginar todo. Autos de alta gama, relojes.

-SM: ¿Y cómo funciona? ¿Te lo ofrecen previamente? ¿O ahí mismo en la puerta?
-G: Te lo traen. “tengo un regalo para vos Galle” Una vez me trajeron un Panerai. Yo personalmente soy de no aceptar regalos ni propinas, porque a veces esas cosas son pagarés que uno firma y en un futuro se malinterpretan. Pero la gente es capaz de ofrecer cualquier cosa. Yo creo que lo que mas busca la gente que va a Tequila es pertenecer.

-SM: ¿Y qué significa pertenecer?
-G: Para mi pertenecer es estar con mi gente, yo me siento cómodo en mi entorno. No creo que exista pertenecer, yo creo que cuando hablan de pertenecer hablan de negocios, en Tq pasan cosas también a nivel de negocios, es un lugar de reunión donde posibles socios se encuentran en un ambiente relajado.

Atento, perspicaz y observador, el Gallego conoce las caras, no olvida los nombres y tiene la receta perfecta para reunir a la gente que hace cada noche sea un éxito, y que los que todavía no probaron Tq, sigan teniendo ganas de experimentarlo por sí mismos.