Por Rocío Emiliozzi

Arquitecto, decorador y escenógrafo, Javier Iturrioz ha sabido consagrar su nombre como una marca emblemática de la elegancia y el buen gusto en Buenos Aires. Sus clientes, marcas de lujo como Tiffany, Hermés, Dior, entre otras, lo eligen por su gusto refinado y su sofisticada trayectoria en el mundo del buen vivir.

Hijo de diplomático, vivió gran parte de su adolescencia en España, donde estudió decoración. También estudió arquitectura en la Universidad de Belgrano, y escenografía en el Teatro Colón. Todas sus facetas, igual de talentosas, llevaron a Javier a vivir una vida de éxitos marcados por la elegancia. Conócelo un poco mas en esta nota:

-¿Cómo fueron tus comienzos como decorador de vidrieras de lujo?

Luego de recibirme de arquitecto a principios de los 90’s empecé trabajando para Ralph Lauren, ahí aprendí muchísimo sobre el lujo, y el life style , luego entré a trabajar a Conindar San Luis que era la empresa representante de Calvin Klein, Guess y Vanity Fair. y ahí les hacia los showrooms, desfiles y locales.

En el año 1998 Hermes se está por instalar en Argentina y me llaman para que presente mi curriculum y una idea para la vidriera de inauguración. A los franceses les encantó mi boceto, me entrevistaron y quedé yo, ya llevo 19 años con ellos.

Luego seguí con Givenchy, Dior, y cuando llegó Tiffany o cualquier marca de lujo ya me contactaban directamente a mí. Quedé como referente en lo que hago para el mercado del lujo.

Vos mirás mi grilla de trabajo y leés tal día lanzamiento de Cartier, luego comida de Veuve Cliquot, vidriera de Hermes, ambientación de Guerlain, desfile Menage À Trois, etc etc..

Y caminás por Av. Alvear y de cada dos locales uno lo hice yo…

 – Mas allá de los trabajos particulares que hacés, Javier Iturrioz se volvió una marca en sí misma. ¿Cómo se construye una marca con la propia imagen? ¿Qué peso tiene esto a la hora de trabajar?

No fue nada buscado, creo que se fue dando solo, ahora es como un sello. Igual tiene que ver con la autenticidad, yo vendo lo que uso y en general decoro como vivo, tengo un life style tanto en la semana como en el week end que lo llevo a mi trabajo.

Pero del peso que tiene soy consiente, porque el cliente quiere que este siempre “ yo “, ya sea eligiendo los géneros o cuadros para su casa , o estar ahí mientras ambiento el party, o viendo que outfit para poner en una vidriera. El equipo lo toman y vale, pero siempre y cuando esté yo presente, o atrás de cada detalle… así que tengo un techo y eso que ya me reparto lo mas que puedo!!

-¿De qué proyecto laboral te sentís más orgulloso y porqué?

Absolutamente de todos un poco en general, yo le pongo mucho amor y garra más allá de que sea algo chico o un local de 3 pisos. Ya trabajar para tantas marcas importantes es un orgullo, igual uno tiene fiestas memorables como algunas de Chandon temáticas en Punta del Este , o el festejo de Chandon 50 años en Argentina, algunas vidrieras de Hermés o fiestas de Halloween. Con respecto al interiorismo desde ya lugares como L’ABEILLE en la calle Arroyo, LEOPOLDO en Cerviño o LOW en la calle Sucre , el tema restaurantes o pubs me encanta!

Algunos espacios en Casa Foa como el escritorio del coleccionista de turf, el living del dandy o la biblioteca victoriana también les tengo mucho cariño , y por supuesto desde ya a mi casa y muchas otras casas que hice!

-¿Cuál es el touch que tiene que tener cualquier evento para ser elegante?

Tener luz ambiental dimeada, si es de noche tener velas, que haya flores por doquier, y la música es fundamental .

-¿Que harías si pudieras volver a empezar que no hayas hecho? ¿Te arrepentís de algo? Si es así, ¿de qué?

La verdad que no es de engreído, pero creo en la frase “uno es el arquitecto de su propia vida”, y creo que fui haciendo bien todos los deberes. Siempre una cosa trajo la otra, o un error sirvió para darme cuenta de cómo hacerlo mejor, así que no se si suena pedante, pero no me arrepiento de nada! Quizá de no haber hecho un curso para hacer renders casi hiperrealistas!

-¿Qué caracteriza a una mujer elegante? ¿Y a un hombre?

Es un todo en ambos, equilibrio en el vestir, en los modales, yo soy bastante classy, me gustan los hombres masculinos como en los años 50, con saco, con corbata, que usen sombrero, zapatos buenos. Las mujeres femeninas medio el new look de Dior, sin muchas operaciones, con pelo y peinado acorde a su edad, y mas look Chanel que botinero, soy medio retro por donde mido la elegancia.