Concepción forma parte de la renombrada familia Blaquier y entre sus amistades está gran parte de la aristocracia Europea. Es diseñadora y además, formó parte del selecto elenco de Lucky Ladies, el reality show de Fox que mostraba la divertida vida de las mujeres del polo.

Si algo la define es su rebeldía y osadía. Patentó un estilo único y extravagante, insignia definitiva de su carácter salvaje. Su curiosidad es lo que marca su destino y también su apariencia versátil que se adapta a cualquier situación. Considerada parte de la realeza argentina, no es una esclava del protocolo sino una digna princesa del disfrute.

Con Concepción como modelo y el Alvear Palace Hotel de escenario, esta producción busca plasmar esta filosofía de vida a través de dos importantes inspiraciones: Alicia en el País de las Maravillas y María Antonieta. Estas dos mujeres, al igual que Cochrane, representan la idea de romper con las reglas que impone la clase acomodada y dejarse llevar por el deseo sin importar el qué dirán. Los vestidos son, en su mayoría, diseños propios de Concepción, y las demás prendas forman parte de su exquisita colección personal.

Entre foto y foto, Sauvage Mag conversó con la enigmática Concepción Cochrane Blaquier, quien nos contó un poco de su vida.
¿Cómo fue la experiencia en Lucky Ladies?
Mucha gente estaba en desacuerdo, pero a mí no me importó. Yo no le digo no a nada. La vida está hecha de historias para contar. Cuando las personas me preguntan “¿Por qué vas a hacer tal cosa?”, yo les contestó “¿Y por qué no?”. Y la verdad es que valió la pena. Me divertí mucho y fue una experiencia
única.
Tenés un estilo extravagante que te define. ¿Por qué las plumas, las galeras, los anteojos de sol?
Desde chica, tuve alma de Drag Queen, por decirlo de alguna manera. Por lo tanto, todo lo extravagante y llamativo siempre fue parte de mi vestimenta. Y en el campo [la famosa estancia Concepción de la familia Blaquier], había un cuarto lleno de baúles con ropa antigua y de chica solía pasarme todo el día ahí jugando a disfrazarme de Reina de Java. El problema fue que me olvidé de pedir un vestidor para poder guardar toda esa ropa. Hoy, mi casa es un walking closet.
¿Cómo influyó tu herencia brasileña en tu look?
Mucho. Yo soy mitad brasileña por mi papá. Y los carnavales de Brasil fueron claves para el desarrollo de mi look, especialmente, por las plumas. De hecho, yo nací un lunes de carnaval así que lo llevo en mis venas.
Los viajes son una parte esencial de tu día a día…
¡Sí! Yo creo que en otra vida habré sido pájaro o azafata. Me encanta volar. Y en todos estos viajes, fui conociendo a gran parte de mis amigos. Muchas veces, uno encuentra a sus pares en otro lado.
¿Cuál es el mejor y el peor consejo de moda que escuchaste?
El mejor es que uno use lo que lo hace sentir cómodo. Si te ven bien, te tratan. Y si te ven mal, te maltratan. Lo importante es la energía que uno libera al universo. Y el peor es justamente lo inverso: seguir la moda a rajatabla sin importar si te queda bien o mal. No todo lo que está de moda es para todos los cuerpos
¿Cuáles son tus proyectos a futuro?
Seguir trabajando con la Alta Costura que es lo que me apasiona, hacer algo en la tele y… tener una familia. Eso es lo que más quiero. Y siento que nadie se imagina eso de mí.

Agradecimientos:

Alvear Palace Hotel y Paula Carracedo
Fotografía y video: Sofía Molina
Make up: Camila Sosa
Hair: Dalma Mojica
Producción General: Rocío Emiliozzi & Miranda Scian