Trabajar muchas horas al día puede ser un placer o una definitiva tortura. Las largas jornadas laborales, los jefes desalmados y los continuos dolores musculares (resultado de  pasar muchas horas frente a la computadora)  pueden arruinar nuestro día y acumular tensión durante la semana. Por suerte, esta situación puede evitarse con algunas posiciones de yoga que podés hacer en el trabajo o a la hora del almuerzo.

CUELLO

Una de las áreas de tu cuerpo que acumula más tensión es el cuello.  La mala postura de tu espalda y el continuo movimiento hacia adelante que empleamos cuando estamos frente a una computadora o escritorio son los causantes principales de la contracción cervical. Para evitar esta terrible situación y consentir un poco a tu pobre cuello hay una posición muy fácil, rápida y muy eficaz que podes empezar a hacer.

Este estiramiento no es ninguna novedad, ni tampoco un misterio de la ciencia, pero por su poca popularidad pasa desapercibido. Estirar tu cuello hacia arriba, hacia abajo y hacia los lados evita lesiones, la perdida ósea de tus huesos y fortalece los músculos de  la zona. Realizar este movimiento varias veces al día acabara con el sedentarismo de tu cuello y ayudará a disminuir esos dolores tan odiosos sin la necesidad de tomar un relajante muscular.

ESPALDA

Otra zona de tu cuerpo que es directamente afectada en la rutina laboral es la zona baja de la espalda.  Muchas personas sufren de mala postura y generalmente cuando estamos sentados en una silla, nunca tenemos la espalda pegada al respaldo.  Para realizar esta posición debes limpiar un poco el escritorio y hacer la silla a un lado. Lleva tu cuerpo hacia adelante y estira tus brazos hasta tocar la mesa. La clave de este estiramiento es buscar que tu espalda quede totalmente recta.

Otra forma muy sencilla de darle un poco de amor a tu columna vertebral es utilizando tu silla de trabajo. Lo que debes hacer es llevar tu pecho a tus rodillas y dejar que tus brazos caigan al piso. El truco de esta técnica está en buscar que las palmas de tus manos queden lo más cerca del suelo posible, y de esta manera, descansar la espalda y reacomodar  las vértebras de tu esqueleto.

MANOS

Nuestras manos son una herramienta muy útil desde el nacimiento del hombre. Nos han dado de comer, de vestir y ayudado a sobrevivir. Son una extremidad del cuerpo usualmente olvidada que necesita unos minutos de mimo cuando estamos en la oficina. El síndrome del túnel carpiano es una afección que afecta a las personas que trabajan mucho con sus manos. Puede causar hormigueo, entumecimiento o un daño muscular.

Para evitar que esto suceda y activar  el sedentarismo de nuestras manos existe un pequeño ejercicio muy fácil de hacer y que no te llevara más de cinco minutos. Lo que debes hacer es abrir y cerrar tu puño simultáneas veces para estimular el flujo de sangre de las manos y movilizar los ligamentos y tendones. Otro ejercicio que podés poner en práctica es estirar tu brazo, llevar la palma de tus manos hacia adelante y utilizar la otra mano y ejercer fuerza contra los dedos.

OJOS

Por último, y no menos importante, los ojos también necesitan descansar. Al trabajar muchas horas frente a un computador o forzando la vista, nuestros ojos tienden a sentir fatiga. Para evitar esto, y prolongar la buena vida y calidad de tus ojos debes dedicar unos 10 o 15 minutos a cerrarlos y descansar la vista. También podes recurrir  a las lágrimas artificiales (una especie de suero) para lubricar e hidratar la zona.

¡Hacé estos ejercicios diariamente y notarás la diferencia en poco tiempo! ¡Un par de minutos al día hacen toda la diferencia!

 

Por Patricia Naya Weil